Comprar o vender una propiedad es una de las operaciones más importantes en la vida de una persona. El proceso involucra varias etapas y una cantidad significativa de documentación. Saber qué se necesita en cada momento evita demoras, gastos imprevistos y sorpresas desagradables.

Las etapas de una compraventa

1

Reserva

El comprador entrega una suma de dinero para apartar el inmueble y sacarla del mercado. Se firma un recibo de reserva ad referéndum de la aceptación del vendedor.

2

Boleto de compraventa

Contrato privado entre comprador y vendedor donde se fijan el precio, condiciones y fecha de escrituración. Suele ir acompañado del pago del 20% al 30% del valor total.

3

Escritura pública

Acto formal ante escribano donde se transfiere la titularidad del inmueble. Se paga el saldo del precio y se inscriben los derechos reales en el Registro de la Propiedad.

Documentos que debe presentar el vendedor

Documentos que debe presentar el comprador

Documentos que prepara el escribano

El escribano es quien coordina y solicita la mayor parte de la documentación técnica y registral. Entre los trámites a su cargo están:

💡 ¿Quién elige al escribano? Por costumbre y por ley, el escribano lo elige el comprador, salvo pacto en contrario. Sus honorarios están regulados por el Colegio de Escribanos y se calculan sobre el valor de la operación.

¿Cuánto tarda el proceso?

Desde la reserva hasta la escritura, el proceso suele demorar entre 30 y 90 días dependiendo de la complejidad del título, la disponibilidad del escribano, la obtención del crédito hipotecario (si lo hay) y los trámites registrales. Un buen asesoramiento inmobiliario y legal desde el principio acelera considerablemente los tiempos.

¿Qué pasa si el título tiene problemas?

Es común que en el estudio de títulos aparezcan observaciones: hipotecas antiguas no canceladas en el registro, transmisiones con vicios formales, superficies que no coinciden con los planos, o sucesiones inconclusas. Muchos de estos problemas tienen solución, pero requieren tiempo y asesoramiento especializado. Por eso conviene iniciar el proceso con anticipación y con un profesional que sepa detectarlos.