Cuando alguien decide vender o alquilar una propiedad, una de las primeras preguntas que surge es: ¿cuánto vale? La respuesta no debería venir de lo que el propietario cree que vale ni de lo que el vecino dice que cobró. Para eso existe la tasación profesional.

¿Qué es una tasación?

Una tasación es la determinación técnica del valor de mercado de un inmueble, realizada por un profesional habilitado —martillero público o corredor inmobiliario matriculado— en base a criterios objetivos y documentados.

El resultado es un informe que establece el valor venal del bien, teniendo en cuenta todos los factores que influyen en su precio real.

¿En qué se basa el tasador?

Una tasación profesional no es una estimación al ojo. El tasador analiza:

¿Cuándo necesitás una tasación?

💡 Dato importante: la valuación fiscal que figura en los impuestos (ABL, inmobiliario) suele estar muy por debajo del valor real de mercado. No deben confundirse: la tasación refleja cuánto vale el inmueble hoy, no cuánto dice el fisco.

¿Qué diferencia hay entre una tasación y una valuación fiscal?

La valuación fiscal es la que asigna el Estado (AGIP en CABA, ARBA en Provincia) para calcular impuestos como el ABL o el impuesto inmobiliario. Históricamente está desactualizada y no refleja el mercado real.

La tasación de mercado, en cambio, responde a la pregunta concreta: ¿en cuánto se podría vender este inmueble hoy? Es la que interesa para operaciones comerciales, judiciales y crediticias.

¿Quién puede tasar?

En Argentina, la tasación de inmuebles debe ser realizada por un martillero público o corredor inmobiliario matriculado ante el Colegio correspondiente. Esto garantiza que el informe tiene validez legal y puede ser utilizado en trámites judiciales, bancarios y administrativos.

Evitá las "tasaciones" informales que circulan en portales inmobiliarios: son estimaciones automáticas sin valor técnico ni legal.